¿Prestarte un juego?… pos’ va a ser que no

Las cosas tienen el valor que se les da y obviamente para un gamer su colección videojueguil es uno de sus bienes más preciados, pero al mismo tiempo está afición implica el intercambio o simplemente el préstamo de algún que otro videojuego entre conocidos para que puedan disfrutar de esa obra que tu tanto has disfrutado.

Por ese motivo he pensado en compartir algunas experiencias que he vivido a la hora de prestar mis juegos, experiencias, creo, que a más de uno le resultarán familiares.

God of war: Chains of Olympus… si le cambié a mi hermano un PC por su PSP fue para disfrutar de este juego y de Final Fantasy VII: Crisis Core. La verdad es que después del increíble God of war 2 estaba totalmente hypeado con la saga, reservé el juego en Game y lo conseguí de salida. Un título que tenia todas las virtudes de sus hermanos mayores de PS2 y llevaba el potencial gráfico de PSP hasta cotas muy altas y que gocé muchísimo.

Pero un trágico día mi pareja decidió intercambiarlo, junto con Silent Hill: Origins, por algún juego de PS2 con un chiquillo que iba mucho a su papelería y con el cual tenia bastante confianza, lo cierto es que yo no sabia que tenia intención de dejárselos y me enteré cuando llegó de la tienda y me enseñó los juegos que le prestaron. No jugué a esos juegos porque para mi carecían de interés y no hacia más que recordarle que ese chico debía de devolverle nuestros juegos de PSP, mi sentido arácnido sentía que algo iba a ir mal.

Y así fue, cuando el chiquillo se cansó de los juegos se los bajó a la tienda, y al llegar mi pareja a casa me los dio para que los guardara, obviamente yo debía de hacer una inspección visual… al ver el disco de God of War lo primero que pensé fue: ¿se ha subido en el UMD y se ha tirado por una rampa?, el plástico que cubre el disco óptico estaba ralladisimo… sentí tal ira y frustración que el S.H. lo cambié en Game por algún juego random y el G.W me lo quedé pero solo por apego que le tenia.

Cuesta un poco de apreciar pero esta totalmente rayado

Otra anécdota que tengo va relacionada con esos colegas a los que le dejas cualquier cosa y se lo terminan quedando porque por algún motivo se olvidan de que se lo has dejado y lo usan como si fuera suyo, lo jodido es que te das cuenta de lo poco cuidadoso que son con sus cosas cuando te lo devuelven, si es que lo hacen.

Para entrar en situación, mi hermano y yo durante un periodo vivíamos en casas distintas, él con mi madre  y yo con mi padre, la cosa es que cuando yo empecé a trabajar me compré una PSX con el Final Fantasy VII y él en las navidades de ese año se pidió para reyes una PSX con el Tomb Raider: The last revelatión, un año después yo volví a casa de mi madre y en esa casa habián dos PSX. Ahí es cuando entra en juego la picaresca coleguil mencionada arriba, ya que uno de mis mejores colegas por aquel entonces cada cierto tiempo me decía que le dejara un tiempo mi PSX porque en mi casa usábamos la de mi hermano (obviamente porque tenia el chip) para ver si colaba.

La cosa es que un día coló, pensé que solo iba a ser un tiempo y que encima él no tenia consola ni nada y como se había ido a estudiar fuera de Alicante le hacia un buen favor, así que le hice un buen bundle con la PSX, el Metal Gear Solid y el Final Fantasy VIII y se la envié por correo.

El tiempo pasó… tic tac tic tac… un día en un viaje para visitarlo me encontré mi PSX llena de pegatinas tirada en el cuarto de los trastos, sin el embalaje original y cuidado con el que yo se la envié… tic tac tic tac… en otra ocasión me comentó la puta mierda de juegos que le había dejado con la consola… tic tac tic tac… más tarde vinieron los “a ver si un día te embalo la consola y te la envío”… tic tac tic tac… ¿tu la has visto? pues yo tampoco.

Otra de esas veces, y ciertamente esta es la que más me duele, fue con el juego Terranigma de Super Nintendo, para que te hagas una idea querido lector, lo mio con ese juego fue amor a primera vista que se convirtió en amor platónico después de terminarlo 2 o 3 veces (no tenia muchos más juegos donde elegir pero este me negaba a cambiarlo en un Centro Mail o Start Games).

¡Que recuerdos me trae esa caratula!

Supe de la salida de este juego en la Nintendo Acción de abril o mayo de 1996 (creo) y cuando vi los pantallazos además de que saldría en español me lo pedí para mi cumpleaños que es en junio, nuevo, edición especial Centro Mail con libro de pistas. Solamente la portada del juego me enamoró, por algún motivo en especial siendo una caja genérica de Super Nintendo el cartón era algo más grueso y resistente que el resto, lo tenia todo para para quedar en mi estantería por los siglos de los siglos, pero no…

No… porque básicamente a los individuos de mi calaña nos define una palabra: gilipollas. Año 1999 a pocas semanas de terminar el 2º año del bachiller tecnológico, mi yo gilipollas de ese año con una Sega Saturn y maquinando que con lo que gane en verano me compro una PSX, esa Super Nes guardada en un armario cogiendo polvo pero el Terranigma en mi estantería para que cada vez que pasara por delante de él pensara: joder tío que bueno eres.

Un compañero, no uno con el que compartía pupitre o hablara diariamente, no, uno con el que a lo mejor hablaba un par de veces a la semana siendo la conversación relacionada con algún tema de alguna asignatura random con la que tenia algún problema o duda, me cuenta que le han dado una Super Nintendo y que como yo tenia esa consola que si le podía dejar algún juego “guapo”.

En ese punto, en ese preciso punto, mi yo gilipollas decide dejarle el mejor puto juego que tenia de Super Nintendo sin pararse a pensar que el curso terminaba en breve y que no volvería a verlo en la vida. Pero lo mejor, es que me dice que me va a dejar un juego de los Power Rangers “que esta muy guapo”… me dejó el Mighty Morphin Power Rangers del 94… osea, me compraba la Hobby Consolas casi todo los meses desde hacia mucho tiempo… ¡¡yo sabia que el puto juego era basura infesta y le dejé el Terranigma!! ¡¡Manco de los negocios… soy un puto manco de los negocios!!

Obviamente cada vez que entro en eBay o similares y veo los precios desorbitados del titulo me dan ganas de llorar y no porque si lo tuviera lo vendería, sino porque tenia una obra maestra en mis manos de primera mano y cuidadisima que perdí por mi buena fe y manqueria extrema.

Obviamente tengo alguna que otra anécdota más pero creo que estás son las que más me han calado y son bastante diferentes entre ellas. Lo cierto es que si en todos mis años, 38 para ser exactos, he aprendido algo es que las cosas de los demás debes cuidarlas igual o mejor que las tuyas, y es algo que intento seguir a raja tabla pero es una pena que muchas personas no lo hagan.

Por otro lado, si casualmente llegas a este blog y dices: “¡coño! ¿David Moreno? ¿de que me suena? mmm ¡ya esta! ¡si es el Mace!… mmm vaya por fin puedo quitarme esa espinita y devolverle su juego que tengo metido en una vitrina para que no se rompa desde que perdí contacto con él” por favor no te reprimas, envíame un mensaje que si no puedes traermelo tu voy yo a recogerlo.

Bromas a parte, espero haberte sacado alguna que otra carcajada querido a la par de valiente lector por aguantar mi verborrea legendaria.

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